¿Que es el tortícolis espasmódico?

El tortícolis espasmódico o disfonía cervical se caracteriza por una posición de la cabeza causada por la contracción anormal, permanente o intermitente de los músculos del cuello, originando dolor e incapacidad de movimiento. Esta contractura empeora con el movimiento o al intentar mantener la postura.

tortícolis espasmódica

posició de la cabeza

 

La position típica de la cabeza es la inclinación de la cabeza hacia un lado y la rotación hacia el otro.

Posición de la cabeza puede estar en rotación, inclinación, extensión, flexión, o una combinación de ellas.

¿Quién padece un tortícolis espasmódico?

El tortícolis espasmódico puede aparecer tanto en niños como en adultos, pero es más frecuente entre los 50 y los 60 años.

La predominancia es femenina.

Los factores hereditarios son mínimos, sobre el 1%de los casos.

En el nacimiento, encontramos este fenómeno, cuando el feto se encontraba en dicha posición en el útero o si existe una lesión en los músculos del cuello o de su sistema de irrigación.

 

¿Qué músculos son los responsables del tortícolis?

¿Cuál es el modo de aparición del tortícolis espasmódico?

Que aparezca de golpe o progresivamente, el tortícolis aparece la mayoría de veces sin causa aparente. Pero se podría relacionar con:

  • Problemas psicológicos: estrés, depresión, fuerte enfado…
  • Problemas profesionales o personales: divorcio, licenciamiento, duelo…
  • Dolor local.
  • Profesión o deporte ocasionando un gesto repetitivo.

 

¿Cómo evoluciona un tortícolis espasmódico?

La evolución es larga y se basa en medicamentos antiinflamatorios, infiltraciones y reeducación.

El 63% de los casos evolucionan favorablemente.

En el 37% de los casos, podemos tener una agravación y que el tortícolis se vuelva crónico.

 

¿Qué podemos hacer para ayudar a la medicina tradicional?

Desde las terapias alternativas, podemos ayudar en el proceso de curación, sin dejar el tratamiento médico correspondiente.

  • Fisioterapia: podemos trabajar los músculos antagonistas del cuello, hacer estiramientos, masajes y electroterapia.
  • Acupuntura: libera tensiones, desbloquea la musculatura y tonifica el riego sanguíneo para una rápida recuperación.
  • Reflexoterapia: desde los puntos del pie podemos actuar sobre los músculos del cuello.
  • Aplicación frio/calor.

 

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